Los avances en la tecnología móvil no sólo sirven para que podamos comunicarnos con nuestros familiares y amigos por videoconferencia o con increíbles fotografías, que parece mentira que hayan sido realizadas con una cámara tan pequeña. Ahora con esas maravillosas máquinas podemos transmitir imágenes desde cualquier punto del país en muy poco tiempo. Y eso para un periodista es una gran ayuda.
Internet llega a todas partes y con los móviles podemos subir vídeos de lo que sea en tan sólo unos instantes y que esos vídeos, sea donde sea, lo puedan ver personas del otro punto del planeta. Imágenes con poca resolución, en la mayoría de los casos, pero suficientes para servirnos de apoyo a los textos que encontramos en los periódicos digitales.
Sean aficionados o los mismos periodistas, es evidente que en los informativos de hoy en día estas imágenes son cada vez más utilizadas. Inundaciones, peleas o botellones. Todo se graba y se envía a los medios o se cuelga en Internet. Algunos lo usan como forma de denuncia y otros simplemente para compartirlo.
Pero en el uso de estos aparatitos a veces se producen conflictos y muchos lo usan de forma indebida, como lo ocurrido en la noticia que publidaba el periódico 20 minutos.
¿Son los móviles con cámara una buena herramienta para la comunicación? A pesar de casos como el de la noticia anterior, sí. Permiten, aunque no con la misma calidad que las cámaras convencionales, compartir imágenes y hacer más rica la información que los medios digitales nos ofrecen cada día. Si además de aparecer en Internet, están entrando en televisión, ¿cuál será el destino de este medio? ¿Calidad antes que la rapidez o rapidez informativa en menosprecio de la calidad por la persona y el medio con el que se graba ?